Este siglo XXI se caracteriza por una manifiesta longevidad en el ser humano, una verdadera extensión en la edad de vida de las personas.
Para ellos son mis canciones ya que están escrita en forma sencilla, con mucho respeto y consideración; porque a mis 70 años soy uno de ellos.
Porque hablan de lo que uno siente cuando la juventud se va, de ser abuelo, de la soledad en la ancianidad, de la vida en una residencia y la relación con otras generaciones.
Colaboro en encuentros comunitarios donde la letra y la música hacen vivir en los presentes la esperanza para llevar adelante una digna vejez.
Mi letra invita a todos mis amigos y amigas de 60,70,80 y más años de vida hacer todo aquello que alguna vez se nos ocurrió hacer y no pudimos, y también para ir vaciando la mochila de los sentimientos negativos de rencor, de envidia, de ingratitud que hemos ido acumulando en nuestro andar por la vida y apostar a que dejemos un recuerdo amable en quienes nos conocieron, lo que será nuestra
eve y merecida inmortalidad.
Así dice una letra de mi canción……“porque cuando tu cuerpo llore, por tu vejez ardiente, esto es algo escondido que tiene eternidad….”