I was born in Santo Domingo, Dominican Republic in 1960

En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
En tu errático correr
no hay más meta que el placer.
“¿qué importan los sentimientos?,
basta vivir el momento”,
es tu modo de pensar.
Y como vas…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
por tus desaciertos,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad.
En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
Vives sin querer mirar
que tu ocaso llegará,
que estarán vacías tus noches
y que el tedio como un broche
prendido en tu corazón
lo llevarás…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
por tus desaciertos,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad

Después de la jornada
llegarán, yo lo sé,
esas horas de asueto
en que la veo a usted
vestida de sonrisa
para alegrar mi ser
y con sus alas listas
para el vuelo emprender.
Después de la tormenta
retornará la calma,
y usted, la que alimenta
con placidez mi alma,
hará acto de presencia
sin que haya que llamarla.
Después de la cruel guerra
renacerá la paz,
y el grito que me aterra
usted lo acallará
con esa melodía
que tienen sus palabras
si dice: “buenos días”
o reza: “hasta mañana”.
Y después del naufragio
avistaré la isla
de su cuerpo de oasis
y será maravilla
lo que habré de vivir
cuando llegue el ocaso
y me refugie allí,
en su pecho de encantos

El amor no es –para mí- solo carne, cama y noches,
es un gigante sublime que no cabe en cualquier coche,
que no conoce de clases, de banderas, ni colores,
que no promueve injusticias ni venganzas ni traiciones.
Al amor no lo concibo con Cupido ni con flechas,
es el producto más puro que el mundo, de Dios, cosecha,
es el que les da a los hombres más razón y más nobleza,
es el mismo que entre amigos ni perece ni se quiebra.
Hay amor en una madre, en un niño, en una esposa,
en el padre que procrea y además riega sus rosas,
hay amor en una mano que se tiende todo el tiempo,
hay amor en un soldado que nunca apunta a su pueblo.
Se siente amor por la lluvia que a los campos da su beso,
por la palabra oportuna que nos viene a dar consuelo,
se siente amor por la vida cuando la estamos perdiendo,
y hasta amamos la esperanza de obtenerla un día de nuevo.
Yo, que no poseo riqueza, ni en valores ni en dinero,
ansío pagar con amor cuando compro lo que quiero,
y que me paguen con él aquellos a quienes vendo
la letra de mis poemas y mi amistad en sus versos.

En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
En tu errático correr
no hay más meta que el placer.
“¿qué importan los sentimientos?,
basta vivir el momento”,
es tu modo de pensar.
Y como vas…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
por tus desaciertos,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad.
En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
Vives sin querer mirar
que tu ocaso llegará,
que estarán vacías tus noches
y que el tedio como un broche
prendido en tu corazón
lo llevarás…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
por tus desaciertos,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad

Después de la jornada
llegarán, yo lo sé,
esas horas de asueto
en que la veo a usted
vestida de sonrisa
para alegrar mi ser
y con sus alas listas
para el vuelo emprender.
Después de la tormenta
retornará la calma,
y usted, la que alimenta
con placidez mi alma,
hará acto de presencia
sin que haya que llamarla.
Después de la cruel guerra
renacerá la paz,
y el grito que me aterra
usted lo acallará
con esa melodía
que tienen sus palabras
si dice: “buenos días”
o reza: “hasta mañana”.
Y después del naufragio
avistaré la isla
de su cuerpo de oasis
y será maravilla
lo que habré de vivir
cuando llegue el ocaso
y me refugie allí,
en su pecho de encantos

El amor no es –para mí- solo carne, cama y noches,
es un gigante sublime que no cabe en cualquier coche,
que no conoce de clases, de banderas, ni colores,
que no promueve injusticias ni venganzas ni traiciones.
Al amor no lo concibo con Cupido ni con flechas,
es el producto más puro que el mundo, de Dios, cosecha,
es el que les da a los hombres más razón y más nobleza,
es el mismo que entre amigos ni perece ni se quiebra.
Hay amor en una madre, en un niño, en una esposa,
en el padre que procrea y además riega sus rosas,
hay amor en una mano que se tiende todo el tiempo,
hay amor en un soldado que nunca apunta a su pueblo.
Se siente amor por la lluvia que a los campos da su beso,
por la palabra oportuna que nos viene a dar consuelo,
se siente amor por la vida cuando la estamos perdiendo,
y hasta amamos la esperanza de obtenerla un día de nuevo.
Yo, que no poseo riqueza, ni en valores ni en dinero,
ansío pagar con amor cuando compro lo que quiero,
y que me paguen con él aquellos a quienes vendo
la letra de mis poemas y mi amistad en sus versos.

En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
En tu errático correr
no hay más meta que el placer.
“¿qué importan los sentimientos?,
basta vivir el momento”,
es tu modo de pensar.
Y como vas…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad.
En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
Vives sin querer mirar
que tu ocaso llegará,
que estarán vacías tus noches
y que el tedio como un broche
prendido en tu corazón
lo llevarás…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad.

¿Drogas, para qué?
Si eres una criatura especial,
por el genio de Dios diseñado,
y, por ser a su imagen creado,
entre todas la más singular…
Si a ti solo dio el bien d pensar
al crearte un cerebro dorado,
y con el don de amar te ha dotado,
hoy te quiero, hermano, preguntar:
¿Drogas, para qué?
si no para arruinarte la vida
y hacer de ella un túnel sin salida
donde acaben tu aliento y tu ser…
¿Drogas, para qué?
si realmente no las necesitas
a no ser que tú pierdas de vista
la fortuna que la vida es,
si quisieras ver
cuán preciosa se ve al natural,
tú también te podrías preguntar:
¿Drogas, para qué?
Si bien cierto es que el mundo anda mal,
por hechos deprimentes nublado,
lo es también que brilla en todos lados
el consuelo de un sol sin igual:
el de millones que irradian fe
y de amor tienen llenas las manos,
Dios por ellos tal vez te habla, hermano,
y hoy te está preguntando también:
¿Drogas, para qué?
sino para arruinarte la vida
y hacer de ella un túnel sin salida
donde acaben tu aliento y tu ser…
¿Drogas, para qué?
si realmente no las necesitas
a no ser que tú pierdas de vista
la fortuna que la vida es,
si quisieras ver
cuán preciosa se ve al natural,
tú también te podrías preguntar:
¿Drogas, para qué?
Geovanny

Dije adiós con un adiós
que no desearon mis labios,
se escapó solo el susurro
de aquel adiós obligado,
pero al llegar al recodo
del camino que, quizás,
no verían jamás mis ojos
una vez dejara atrás,
me dí vuelta y, como ves,
he regresado por ti
pues mi vida aventurera
encontró su fin aquí.
Y si tengo que seguir
recorriendo esos caminos,
no será en busca de amor,
el amor vendrá conmigo;
de las manos siempre irán
tus huellas junto a las mías,
revelando la unidad
de estas dos almas fundidas.
Dije adiós con un adiós
que me dolió demasiado,
al saber que había dejado
tu corazón destrozado,
pero al llegar al recodo
del camino que, quizás,
no verían jamás mis ojos
una vez dejara atrás,
me dí vuelta y, como ves,
he regresado por ti
pues mi vida aventurera
encontró su fin aquí.
Y si tengo que seguir
recorriendo esos caminos,
no será en busca de amor,
el amor vendrá conmigo;
de las manos siempre irán
tus huellas junto a las mías,
revelando la unidad
de estas dos almas fundidas.
Y cuando llegue el final,
será uno, entre sollozos,
quien recite un “hasta luego”, (Bis)
cerrando al otro los ojos.
Geovanny

Mi querida juventud,
alegría de la vida,
con potencia a plenitud
que en la inexperiencia anida.
Mi querida juventud,
intrépida y decidida
a hacer lo que quieras tú
sin que nada te lo impida.
Tan grato es verte querer
remontarte como un ave,
como preocupante es ver
que aterrizar, aún no sabes.
Mi querida juventud,
la semilla del futuro,
no dejes que la inquietud
te torne el tuyo inseguro.
Si es tu meta, juventud,
poder brillar como el sol,
no esperes lograrlo tú
con las drogas o el alcohol,
pues no es placer el placer
que a ti te cueste la vida,
más bien, vivir da placer,
oh, mi juventud querida.
Mi querida juventud,
alegría de la vida,
con potencia a plenitud
que en la inexperiencia anida.
Mi querida juventud,
siempre “tan incomprendida”
por quien un día, como hoy tú,
quiso primar en la vida…
Mas aprende, juventud,
a oír sus sabios consejos,
pues sabe el viejo, por viejo,
lo que desconoces tu:
Que no es placer el placer
que a ti te cueste la vida,
más bien, vivir da placer,
oh, mi juventud querida.
Geovanny

Tengo que perder el juicio
para yo vivir sin ti,
padecer algún desquicio
y creer que aún soy feliz…
Tan esclavo soy de amarte,
como libre al percibir
que con tal pasión me ames
y hagas dulce mi vivir,
por eso, para perderte
y, a la vez no sucumbir
en los brazos de la muerte,
debo olvidarme de todo y de mí.
Tengo que volverme loco
para no pensar en ti,
oh, oh, oh, oh, oh, oh, sí, sí.
Tengo que volverme loco
para yo vivir sin ti,
oh, oh, oh, oh, amor, sin ti.
Tengo que volverme loco
y no saber ni de mí,
para poder olvidarte sin morir.
(Pausa musical)
Debo perder la memoria,
y no saber ni quien soy,
para no tener tu gloria
y no morirme de amor...
(Repetir estrofas 2-4)
Tengo que volverme loco
y no saber ni de mí,
para poder olvidarte sin morir.
(Tengo que volverme loco (instrumental) ...
Para poder olvidarte sin morir.
Geovanny

En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
En tu errático correr
no hay más meta que el placer.
“¿qué importan los sentimientos?,
basta vivir el momento”,
es tu modo de pensar.
Y como vas…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
por tus desaciertos,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad.
En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
Vives sin querer mirar
que tu ocaso llegará,
que estarán vacías tus noches
y que el tedio como un broche
prendido en tu corazón
lo llevarás…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
por tus desaciertos,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad

Después de la jornada
llegarán, yo lo sé,
esas horas de asueto
en que la veo a usted
vestida de sonrisa
para alegrar mi ser
y con sus alas listas
para el vuelo emprender.
Después de la tormenta
retornará la calma,
y usted, la que alimenta
con placidez mi alma,
hará acto de presencia
sin que haya que llamarla.
Después de la cruel guerra
renacerá la paz,
y el grito que me aterra
usted lo acallará
con esa melodía
que tienen sus palabras
si dice: “buenos días”
o reza: “hasta mañana”.
Y después del naufragio
avistaré la isla
de su cuerpo de oasis
y será maravilla
lo que habré de vivir
cuando llegue el ocaso
y me refugie allí,
en su pecho de encantos

El amor no es –para mí- solo carne, cama y noches,
es un gigante sublime que no cabe en cualquier coche,
que no conoce de clases, de banderas, ni colores,
que no promueve injusticias ni venganzas ni traiciones.
Al amor no lo concibo con Cupido ni con flechas,
es el producto más puro que el mundo, de Dios, cosecha,
es el que les da a los hombres más razón y más nobleza,
es el mismo que entre amigos ni perece ni se quiebra.
Hay amor en una madre, en un niño, en una esposa,
en el padre que procrea y además riega sus rosas,
hay amor en una mano que se tiende todo el tiempo,
hay amor en un soldado que nunca apunta a su pueblo.
Se siente amor por la lluvia que a los campos da su beso,
por la palabra oportuna que nos viene a dar consuelo,
se siente amor por la vida cuando la estamos perdiendo,
y hasta amamos la esperanza de obtenerla un día de nuevo.
Yo, que no poseo riqueza, ni en valores ni en dinero,
ansío pagar con amor cuando compro lo que quiero,
y que me paguen con él aquellos a quienes vendo
la letra de mis poemas y mi amistad en sus versos.

En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
En tu errático correr
no hay más meta que el placer.
“¿qué importan los sentimientos?,
basta vivir el momento”,
es tu modo de pensar.
Y como vas…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad.
En tu mundo de Don Juan
nunca falta una mujer
cuyos encantos no van
allende un amanecer.
Vives sin querer mirar
que tu ocaso llegará,
que estarán vacías tus noches
y que el tedio como un broche
prendido en tu corazón
lo llevarás…
Ni esposa ni amante,
ni amiga ni a nadie
en quien refugiarte
tendrás al final.
Serás un desierto,
de amores, un muerto,
un barco sin mar.
Y en el gran abismo
que hoy cavas tú mismo
solo encontrarás:
constantes dolores,
ausencia de amores
y la soledad.

¿Drogas, para qué?
Si eres una criatura especial,
por el genio de Dios diseñado,
y, por ser a su imagen creado,
entre todas la más singular…
Si a ti solo dio el bien d pensar
al crearte un cerebro dorado,
y con el don de amar te ha dotado,
hoy te quiero, hermano, preguntar:
¿Drogas, para qué?
si no para arruinarte la vida
y hacer de ella un túnel sin salida
donde acaben tu aliento y tu ser…
¿Drogas, para qué?
si realmente no las necesitas
a no ser que tú pierdas de vista
la fortuna que la vida es,
si quisieras ver
cuán preciosa se ve al natural,
tú también te podrías preguntar:
¿Drogas, para qué?
Si bien cierto es que el mundo anda mal,
por hechos deprimentes nublado,
lo es también que brilla en todos lados
el consuelo de un sol sin igual:
el de millones que irradian fe
y de amor tienen llenas las manos,
Dios por ellos tal vez te habla, hermano,
y hoy te está preguntando también:
¿Drogas, para qué?
sino para arruinarte la vida
y hacer de ella un túnel sin salida
donde acaben tu aliento y tu ser…
¿Drogas, para qué?
si realmente no las necesitas
a no ser que tú pierdas de vista
la fortuna que la vida es,
si quisieras ver
cuán preciosa se ve al natural,
tú también te podrías preguntar:
¿Drogas, para qué?
Geovanny

Dije adiós con un adiós
que no desearon mis labios,
se escapó solo el susurro
de aquel adiós obligado,
pero al llegar al recodo
del camino que, quizás,
no verían jamás mis ojos
una vez dejara atrás,
me dí vuelta y, como ves,
he regresado por ti
pues mi vida aventurera
encontró su fin aquí.
Y si tengo que seguir
recorriendo esos caminos,
no será en busca de amor,
el amor vendrá conmigo;
de las manos siempre irán
tus huellas junto a las mías,
revelando la unidad
de estas dos almas fundidas.
Dije adiós con un adiós
que me dolió demasiado,
al saber que había dejado
tu corazón destrozado,
pero al llegar al recodo
del camino que, quizás,
no verían jamás mis ojos
una vez dejara atrás,
me dí vuelta y, como ves,
he regresado por ti
pues mi vida aventurera
encontró su fin aquí.
Y si tengo que seguir
recorriendo esos caminos,
no será en busca de amor,
el amor vendrá conmigo;
de las manos siempre irán
tus huellas junto a las mías,
revelando la unidad
de estas dos almas fundidas.
Y cuando llegue el final,
será uno, entre sollozos,
quien recite un “hasta luego”, (Bis)
cerrando al otro los ojos.
Geovanny
I was born in Santo Domingo, Dominican Republic in 1960
I studied Social Communication at the Autonomous University of Santo Domingo but move to the USA in 1987 and did not graduate. Then I studied and graduated of Broadcasting at the Center for the Media Arts of New York, NY in 1992. Nevertheless, I worked as a Social Worker, Supervisor and Assistant Administrator at Hudson County Department of Family Services in New Jersey for more than 25 years. Serving the public was a great experience and allowed me to employ my Christian's values to perform my job with love and compassion. I retired in year 2022 and now are trying to dedicate some time to my other passion as a poet and songs writer and sharing some of my production of over 40 years with anyone who enjoys the beauty of loving God, His creation and especially mankind. Even though I can read, speak and write in the English language, all of my literary production is in Spanish. I hope someone's life can be touched by some of this gift God has given me.
NONE